La adicción y la salud

¿Cuáles son las consecuencias médicas de la drogadicción?

 

Los drogadictos con frecuencia tienen uno o dos problemas médicos asociados con la adicción, incluyendo enfermedades pulmonares y cardiovasculares, apoplejía o ataques cerebrovasculares, diferentes tipos de cáncer y trastornos mentales. Las imágenes neurológicas, las radiografías del tórax y los análisis de sangre muestran los efectos dañinos del abuso de drogas en todo el cuerpo. Por ejemplo, las pruebas muestran que el humo del tabaco causa cáncer de la boca, garganta, laringe, sangre, pulmones, estómago, páncreas, riñones, vejiga y cérvix. Además, algunas drogas de abuso, como los inhalantes, son tóxicas a las células nerviosas y pueden dañar o destruir muchas de las neuronas cerebrales o del sistema nervioso periférico.

 

¿El abuso de drogas causa trastornos mentales o, a la inversa, son los trastornos mentales los que causan el abuso de drogas?

 

Con frecuencia se encuentra la coexistencia del abuso de drogas y los trastornos mentales. En algunos casos, las enfermedades mentales pueden preceder a la adicción; en otros casos, el abuso de drogas puede disparar o exacerbar los trastornos mentales, particularmente en personas con vulnerabilidades específicas.

 

El impacto de la adicción puede ser de largo alcance:

  • Enfermedades cardiovasculares
  • Apoplejía o ataque cerebrovascular
  • Cáncer
  • VIH/SIDA
  • Hepatitis B y C
  • Enfermedades de los pulmones
  • Obesidad
  • Trastornos mentales

 

El abuso de drogas y el VIH/SIDA son epidemias entrelazadas.

 

Como resultado de la drogadicción, ¿qué consecuencias dañinas pueden sufrir otras personas además del drogadicto?

 

Más allá de las consecuencias dañinas al drogadicto, el abuso de drogas puede causar problemas graves de salud a otras personas.

Tres de las consecuencias más devastadoras e inquietantes de la adicción son:

 

  •  Los efectos negativos de la exposición prenatal a las drogas en los bebés y los niños. Es probable que algunos de los niños expuestos a drogas necesitarán apoyo educacional en el aula para sobreponerse a lo que puede ser un déficit sutil en las áreas del desarrollo como el comportamiento, la atención o la cognición.  Se están realizando investigaciones sobre si los efectos de la exposición prenatal sobre el cerebro y el comportamiento se extienden a la adolescencia también causando problemas en el desarrollo durante ese período.

 

  • Los efectos negativos del humo ambiental, es decir, la inhalación pasiva del humo del tabaco que fuman otras personas, es una fuente importante de exposición a una gran cantidad de sustancias que se sabe son peligrosas para la salud humana, particularmente la de los niños. De acuerdo al Informe del 2006, la exposición involuntaria al humo del tabaco  incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón y cáncer de los pulmones, en un 25 a 30 por ciento y en un 20 a 30 por ciento, respectivamente, en las personas que jamás han fumado.

 

  • Una mayor propagación de enfermedades infecciosas.  Más de la tercera parte de todos los casos nuevos de SIDA son el resultado del hábito de inyectarse drogas como la heroína, cocaína y metanfetamina. El uso de drogas inyectables también es un factor importante en la propagación de la hepatitis C, una enfermedad grave y potencialmente fatal del hígado, que constituye un creciente problema de salud pública. Pero, el uso de drogas inyectables no es la única manera que el abuso de drogas contribuye a la propagación de enfermedades infecciosas. Todas las drogas de abuso causan alguna forma de intoxicación, que interfiere con el juicio y aumenta la probabilidad de comportamientos sexuales de riesgo. Esto, a su vez, contribuye a la propagación del VIH/SIDA, la hepatitis B y C y otras enfermedades de transmisión sexual.

 

 

¿Cuáles son algunos de los efectos de sustancias de abuso específicas?

 

  •  El alcohol puede causar daño al cerebro y a la mayoría de los órganos del cuerpo. Las áreas del cerebro que son especialmente susceptibles a los daños causados por el alcohol son la corteza cerebral (principalmente responsable por nuestras funciones cerebrales superiores, incluyendo la solución de problemas y la toma de decisiones), el hipocampo (importante para la memoria y el aprendizaje), y el cerebelo (importante para la coordinación de los movimientos).

 

  •  La marihuana es la sustancia ilícita de más abuso. Esta droga deteriora la memoria a corto plazo, el aprendizaje, la habilidad para concentrarse y la coordinación. También aumenta la frecuencia cardíaca, puede causar daño a los pulmones y, en las personas susceptibles, puede causar psicosis.

 

  • Los inhalantes son sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como limpiadores de horno, gasolina, pinturas pulverizadas y otros aerosoles, que inducen efectos que alteran la mente.  Los inhalantes son sumamente tóxicos y pueden causar daños al corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.  Aun una persona saludable puede sufrir fallo cardiaco a los pocos minutos de una sola sesión de abuso repetido de un inhalante.

 

  •  La cocaína es un estimulante de corta duración, lo que hace que las personas que la abusan tomen la droga muchas veces en una sola sesión (“binge”). El abuso de la cocaína puede resultar en consecuencias médicas graves relacionadas al corazón y a los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.

 

  •  Las anfetaminas, incluyendo la metanfetamina, son estimulantes poderosos que producen sensaciones de euforia y agudeza mental. Los efectos de la metanfetamina en particular son sumamente duraderos y perjudiciales para el cerebro. Las anfetaminas pueden elevar la temperatura del cuerpo a niveles peligrosos, lo que puede llevar a graves problemas del corazón y convulsiones.

 

  • El éxtasis (MDMA) produce efectos tanto estimulantes como de alteración de la mente. Puede aumentar la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el estrés en la pared del corazón. El éxtasis también puede ser tóxico para las células nerviosas.

 

  •  La LSD es uno de los alucinógenos más potentes. Los alucinógenos son drogas que causan alucinaciones, es decir, alteran la percepción de la realidad. Sus efectos son impredecibles y los abusadores pueden ver imágenes y colores vívidos, oír sonidos y sentir sensaciones que parecen reales, pero que no lo son. También es posible que los abusadores tengan emociones o experiencias traumáticas que duren muchas horas. Algunos efectos de corto plazo incluyen una elevación en la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la presión arterial; sudoración; pérdida de apetito; falta de sueño; boca seca; y temblores.

 

  •  La heroína es un opioide poderoso que produce euforia y una sensación de relajación. Disminuye la respiración y puede aumentar el riesgo de enfermedades infecciosas graves, especialmente cuando se la usa intravenosamente. Entre otras drogas de la categoría de los opioides están la morfina, el OxyContin, el Vicodín, y el Percodan, que tienen usos médicos legítimos. Sin embargo, su uso no médico o su abuso puede resultar en las mismas consecuencias perjudiciales que el abuso de la heroína.

 

  •  Los medicamentos de prescripción están siendo abusados o usados cada día más para propósitos no médicos. No sólo que esta práctica  puede causar adicción sino que en algunos casos también puede ser mortal. Las clases de drogas de prescripción que comúnmente se abusan incluyen los analgésicos, los sedantes y los estimulantes. Entre los aspectos más inquietantes de esta tendencia emergente es su prevalencia entre los adolescentes y los adultos jóvenes y la percepción errónea pero muy común de que, por el hecho de que son medicamentos recetados por médicos no son peligrosos aun cuando se usan ilícitamente.

 

  • Los esteroides, que también se pueden recetar para ciertos problemas médicos, se abusan para aumentar la masa muscular y mejorar el rendimiento atlético o la apariencia física. Entre las consecuencias graves de su abuso están el acné severo, enfermedades del corazón, problemas del hígado, apoplejía o ataques cerebrovasculares, enfermedades infecciosas, depresión y suicidio.

 

  •  Las mezclas de drogas. Una práctica especialmente peligrosa y no poco frecuente es la de combinar dos o más drogas. La práctica va desde la administración conjunta de drogas legales, como el alcohol y la nicotina o la mezcla peligrosa de medicamentos de prescripción al azar, hasta la combinación letal de heroína o cocaína con fentanil (un opioide analgésico).

 

No importa el contexto, es esencial reconocer que debido a las interacciones de una droga con otra, estas prácticas con frecuencia crean riesgos significativamente mayores que los ya peligrosos de cada droga individual.

 

 

FUENTE: http://www.drugabuse.gov