El Efecto de la Adicción en la Familia del Adicto

La adicción no solo afecta al adicto, sino también a toda su familia, pues, conforme la adicción avanza, surgen una serie de comportamientos que hacen sufrir a toda la familia. Por este motivo, el tratamiento de la adicción debe implicar a todos los miembros de la familia, ya que ellos también deberán recuperarse de los efectos negativos del ambiente familiar en el que han vivido.

En general, en las familias de adictos hay una mayor probabilidad de divorcio, abuso infantil, violencia doméstica, depresión, ansiedad y problemas médicos. Los niños tienen más probabilidades de tener problemas de conducta, bajo rendimiento escolar, baja autoestima, depresión y mayores índices de delincuencia. Tienen también más probabilidades de convertirse en adultos con problemas de ansiedad social, depresión y problemas en sus relaciones. No obstante, con el tratamiento psicológico adecuado, estos efectos negativos pueden llegar a desaparecer.

Si en una familia sana el objetivo principal es fomentar el crecimiento y bienestar de sus miembros, criar a los hijos y satisfacer las necesidades emocionales, en la familia de un adicto este objetivo pasa a un segundo plano, pues la tarea principal consiste en tratar de controlar y manejar la adicción y las consecuencias de la conducta del adicto.

Debido al estrés y la carga emocional que la adicción implica, se deja de lado todo lo que, en esa situación, parece secundario, incluyendo las necesidades emocionales de los miembros de la familia. En realidad, los modos en que las diversas familias de adictos se comportan son tan parecidos que podrían considerarse la reacción normal de las personas en tales circunstancias. No obstante, esa reacción tiene un precio que puede salir caro.

FUENTE: Ana Muñoz by Motivación Expert